Estoy hecho de cicatrices con forma de mundo,
de demasiados pensamientos, de rayos,
de corazones no entendidos
y fideicomisos incendiarios.
Estoy hecho de decisiones improvisadas,
de amores que caen y estrellas fijas,
de respiraciones contenidas,
sueños perdidos por poco y
música melancólica empujada hasta el amanecer.
Tengo una nostalgia infundada,
cambios de humor sin bautismo;
tengo lágrimas dedicadas a aquellos
que no pudieron leer mis ojos
y nunca he perdido un tren importante,
inventé los trenes de la nada.
Estoy hecho de billetes de ida y de vuelta a ti.
Ofrecí café a mis monstruos
pero nunca brindé con ellos.
Toqué la guitarra y me quedé quieto y
sólo aquellos que cantaron conmigo mis estribillos más tristes
habitan en esta piel gruesa.
De corazón formidable y cabeza fuerte...
y no dejaré de creer
que esta es una vida maravillosa.
martes, diciembre 26
lunes, diciembre 18
Lunes
No es tan justo para los lunes regalarles letras un tanto desquiciadas, aunque, a fin de cuentas, un lunes por las calles de la ciudad, debajo de la luna, del smog, en una mañana de café y filosofía, sea por si misma una desquiciada rutina que ya quisiera tener para todos los días, aunque igual, siendo lunes, siempre me faltarías tú. Me estuve paseando con los ojos por esas calles marrones y extrañas, con la música en los oídos y tu nombre en la piel, y decidí venir en lunes a dejar las letras que me hacen falta, las que me formen un beso en la frente, un sueño en la espalda, un golpe en las piernas, una venida al cielo como mi despertar de aquella misma mañana, y así, rodando ciudad abajo, hasta las nubes de la mía, caerme despacio, sabiendo que ya no hay ojos por encima de mí, aunque quizá si pisándome los talones, que más da, es una de esas semanas letrosas donde las manos deciden empezar a escribir solas esta y otras historias, una maraña más de letras, de brillos hechos palabras, de mis ganas, de mis pasos dibujados hoy, desde donde te extraño, desde donde miro el camino dejado atrás y extraño, también, los sueños que irían a borrarlo hacia adelante.
