- Anda, mira, el cielo ya no está verde, deberíamos salir y contemplar el arcoíris, quienquita y estamos justito debajo de donde dicen que se acaba y donde dicen que te encuentras una ollota llena de oro, de puritito oro.
- Pero no todo lo que brilla es oro.
- Ya lo sé, si hallamos la ollota, cerramos los ojos y con las puras manos lo agarramos, pero sin ver, pa' que no brille y no nos manche de dorado.
- ¿Y que tal que no es oro?
- Pues algo habrá de ser, ni modo que los duendes hayan dejado una ollota vacía justo al final del arcoiris.
- Anda, suena bien.
- Si, vamos, que la noche se ha puesto anaranjada y el barco fuera de la isla no tarda en llegar, la luna se ve rosa otra vez, siento que tendremos suerte si nos apuramos antes que empiecen a llover estrellas de nuevo.
- Cierto, deja me apuro y me llevo algunas ganas de más, quienquita y el cuentero hoy si nos deje salir.
- Pero no todo lo que brilla es oro.
- Ya lo sé, si hallamos la ollota, cerramos los ojos y con las puras manos lo agarramos, pero sin ver, pa' que no brille y no nos manche de dorado.
- ¿Y que tal que no es oro?
- Pues algo habrá de ser, ni modo que los duendes hayan dejado una ollota vacía justo al final del arcoiris.
- Anda, suena bien.
- Si, vamos, que la noche se ha puesto anaranjada y el barco fuera de la isla no tarda en llegar, la luna se ve rosa otra vez, siento que tendremos suerte si nos apuramos antes que empiecen a llover estrellas de nuevo.
- Cierto, deja me apuro y me llevo algunas ganas de más, quienquita y el cuentero hoy si nos deje salir.

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