Mostrando entradas con la etiqueta domo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta domo. Mostrar todas las entradas
jueves, marzo 2
Dulce condena
Justo en el momento en que es demasiado tarde para rectificar, es que uno se da cuenta lo que ha hecho. Te cae el veinte y abres los ojos vidriosos y azorados, jalas aire fuerte y sientes moverse el piso alrededor.
Hay un nuevo peso en tus bolsillos, mucho más de lo que habías soñado alguna vez, sientes el oro del mundo en las bolsas de tu casaca y el poder goteando fuerte por cada orificio de tu extrañado ser.
Justo en el momento en que es demasiado tarde para rectificar, es que uno se da cuenta lo que ha hecho. El diablo ha dado la vuelta en la esquina y se ha subido a un auto negro, con tu firma bien segura y tu alma bien guardada en un pequeño saco color marrón.
Etiquetas:
domo
miércoles, febrero 8
Dormir
No es que me haga falta para soñar, pero ya me voy a dormir; me duele hasta la distancia y me azotan las ganas de correr buscando ríos que aparecen como estrellas de madrugada; no es que el cuerpo me haga falta para volar, pero voy a colgar las letras al sol para dormir sin que brinquen en mi cama... mañana las dejo entrar otra vez.
Etiquetas:
domo
miércoles, noviembre 3
Antes
El antes y el después, se atiborran en el aire,
se acurrucan en capas livianas de sol,
y preparan la venida de nuevas brisas de ti.
Escribo antes que la mañana llegue,
escribo antes que la realidad me robe el sueño,
escribo antes que tu brisa llegue a revivirme,
escribo antes que la luna muera por ti.
Luces amarillas se disparan de la luz,
nacen ríos, mares, selvas y un destello de sol,
luchas de nubes que sangran en forma de rocío,
lunas que mueren,
guerreros que se van,
y el tiempo que se acurruca en capas livianas de sol.
El antes y el después has sido,
las nuevas brisas me llenan de ti, me sacan a caminar,
el nuevo sol va y viene,
rompe montañas,
asesina lunas,
quiebra nubes, y nace, en ti.
Etiquetas:
domo
lunes, agosto 30
Si estuviéramos aquí
Total que no importa,
mis besos no van a ganarte esa revolución, ni la noche,
ni los suspiros por la calle,
ni las notas a ocho columnas,
ni las ganas atoradas en la cadera del diablo,
total que no importa, es una fregadera,
un sartén en vilo cocinando algarabía,
sabe a muerte este poema,
sabe a muerte este cuento mío,
y me voy a correr lágrimas por los árboles,
donde viven las quimeras, quimeritas, cabronas,
atórale a la desdicha para que no te coma,
a las bancas en la pared para dejarse caer al viento,
total que no importa,
nos vamos todos corridos,
nos venimos todos asustados,
del monte pa'cá, las uvas,
el sabor a caramelo por los muslos de la razón,
incoherentes, letras incoherentes somos,
me quiero matar de amores,
¿y quien fusila a los muertos?
tanta lluvia que resbala, que moja, que acalora,
desde mi ventana corriendo los humos,
los otros y las otras, en desvaríos de papel,
total que no quiere importar el sol,
y se ahoga con las nubes grises en un santiamén,
amén de los mendigos, de los méndigos miedos,
así que leo y releo tus ojos, tu vida,
las fotos que me debes, que espero,
mi colección de ciertas cosas insostenibles en la realidad,
en la irrealidad de mi piel,
rasguños de pantera, de gato, de perras, de diosas,
cuantas mañas escondidas en la manga de dios,
y un boleto cortado en la estación de los trenecitos,
el viaje instantáneo al inframundo, a mi infierno,
a mis celos en migajas de pan,
odio el hambre,
odio tanto el gesto del mundo,
las entrañas absurdas de la ciudad,
de la pureza hecha mierda,
enterrada en la azotea de una moral amurallada,
purificada es la maldad, no hay de otra,
no existen alas para irte, para irnos,
¡cuantas piltrafas nos hemos vuelto!
y que dirías tú si te miento hoy,
que diría yo si me mentiste ayer,
que diríamos si estuviéramos aquí, ahora,
uno al lado del otro,
en esta prosa derruída,
en estos pies cansados, las manos, los ojos, el pelo, el sexo,
tardes infinitas y orgasmos,
lluvias en el balcón, tristezas, payasos,
territorios virtuales para la razón,
para la locura, será, ¿no crees?
total que nada nos nota, que nadie nos oye,
que nadie te mate antes que a mi,
odio tanto el largo del día y googlear al infinito,
me sabe a café esta deshora, esta barranca,
esta ansiedad,
total que no importa,
esta terquedad,
esta patria,
esta basura,
esta estampa,
esta alma,
esta historia,
esta vanidad...
mis besos no van a ganarte esa revolución, ni la noche,
ni los suspiros por la calle,
ni las notas a ocho columnas,
ni las ganas atoradas en la cadera del diablo,
total que no importa, es una fregadera,
un sartén en vilo cocinando algarabía,
sabe a muerte este poema,
sabe a muerte este cuento mío,
y me voy a correr lágrimas por los árboles,
donde viven las quimeras, quimeritas, cabronas,
atórale a la desdicha para que no te coma,
a las bancas en la pared para dejarse caer al viento,
total que no importa,
nos vamos todos corridos,
nos venimos todos asustados,
del monte pa'cá, las uvas,
el sabor a caramelo por los muslos de la razón,
incoherentes, letras incoherentes somos,
me quiero matar de amores,
¿y quien fusila a los muertos?
tanta lluvia que resbala, que moja, que acalora,
desde mi ventana corriendo los humos,
los otros y las otras, en desvaríos de papel,
total que no quiere importar el sol,
y se ahoga con las nubes grises en un santiamén,
amén de los mendigos, de los méndigos miedos,
así que leo y releo tus ojos, tu vida,
las fotos que me debes, que espero,
mi colección de ciertas cosas insostenibles en la realidad,
en la irrealidad de mi piel,
rasguños de pantera, de gato, de perras, de diosas,
cuantas mañas escondidas en la manga de dios,
y un boleto cortado en la estación de los trenecitos,
el viaje instantáneo al inframundo, a mi infierno,
a mis celos en migajas de pan,
odio el hambre,
odio tanto el gesto del mundo,
las entrañas absurdas de la ciudad,
de la pureza hecha mierda,
enterrada en la azotea de una moral amurallada,
purificada es la maldad, no hay de otra,
no existen alas para irte, para irnos,
¡cuantas piltrafas nos hemos vuelto!
y que dirías tú si te miento hoy,
que diría yo si me mentiste ayer,
que diríamos si estuviéramos aquí, ahora,
uno al lado del otro,
en esta prosa derruída,
en estos pies cansados, las manos, los ojos, el pelo, el sexo,
tardes infinitas y orgasmos,
lluvias en el balcón, tristezas, payasos,
territorios virtuales para la razón,
para la locura, será, ¿no crees?
total que nada nos nota, que nadie nos oye,
que nadie te mate antes que a mi,
odio tanto el largo del día y googlear al infinito,
me sabe a café esta deshora, esta barranca,
esta ansiedad,
total que no importa,
esta terquedad,
esta patria,
esta basura,
esta estampa,
esta alma,
esta historia,
esta vanidad...
Etiquetas:
domo
sábado, julio 3
Perderme
Me quedo descalzo a mitad del cuarto color azul, pensando en perderme para siempre en la distancia, ser una crayola que dibuje un camino instantáneo como en las caricaturas (creador de caminos marca ACME) y recorrerlo en instantes para abalanzarme a besos sobre ti. De recuerdo, en noches como esta, acaricio la imagen de la luna, en el espejo, que hoy se pinta de amarillo y se peina extravagante de rayos con sonido de mar, allá arriba donde todo está tan quieto como mis ojos, expectantes, un tanto divagando como queriendo pretender que les crecen alas, para mirarte más de cerca, y todo eso, ya sabes, en el delirio de extrañar así.
Etiquetas:
domo
