Había una vez un yo que suspiraba con tardes de lluvia y le gustaba ver principios de películas, solo el principio si, la única vez que aquel yo intentó un romántico final de película en la vida real, se halló corriendo solo bajo la lluvia de sus lágrimas, confundido con la noche y con una puerta (y un corazón) que se le habían cerrado para siempre; era, sin embargo, el final de la primera parte, el de la segunda fue peor. Había una vez un yo que le platicaba al gato sus tristezas, que renegaba de lo largo de un blues y que bailaba un vals con las losetas del baño cada que se dejaban acariciar por sus pies, y que muy de mañana, le soplaba a las nubes en la ventana para dibujarse la mañana ideal, aunque, casi siempre, el vidrio evitaba el contacto con seres de algodón. Había una vez un yo que un día se asomó a unas escaleras por donde una princesa caminaba con una sombrillita de colores, iba y venía y se sentaba a esperar, siempre a esperar y el mundo que era blanco y negro le robaba los colores, y a la princesa, le llovía debajo del paraguas, y al yo, los pies lo llevaban a asomarse por las escaleras y esperar, a ver, sin saber, que por ahí, pasaban aquellas alitas rotas que regaban luz por todas partes, hasta que un día, con una sonrisa, el yo se hizo ayer, y aparecí yo, vestido de hoy, aprendiendo que la vida si es a veces de color de rosa, sobre todo, cuando un pueblo quieto-quieto deja escapar a una princesa triste-triste, que se asoma a la ventana que ella dibujó, y con sus alas (aún rotas), abraza lo feo, lo tira lejos, y en su lugar, exige galletitas con leche, para volver, cualquier noche de estas, a estirar las manos y ponerse la sombrillita de lado, y curioso, que acá, desde entonces, haya dejado de arreciar el temporal.
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martes, mayo 28
viernes, mayo 24
El Gato
Hay un gato feo que me visita cada noche, pero nunca logro verle la cara, oigo sus pasos siempre que hay lluvia y la noche esta en silencio, camina por el techo, y lo imagino ahí mojado, vigilando la noche, con los bigotes escurridos, casi muerto de hambre pero determinado a no dejar que nadie más tome su lugar en el techo. Estoy seguro que siempre llega solo el gato feo, por que se le nota en los maullidos, llora con ganas de llorar, luego se deja caer, a ver las estrellas, y a imaginar figuras con sus uñas. Si pongo música se queda más rato el gato feo, aunque últimamente creo que le aburre el jazz, a mi también, por que cada vez lo pongo menos, y luego le subo al blues y lo escucho reír, mover la cola alegremente y disponerse a regresar a donde sea que viva, me doy cuenta que se va ya cuando brinca al patio del vecino, luego, se enfila a la barranca y ya no lo escucho, pero a veces, sus maullidos siguen y siguen casi hasta que amanece, ronco, donde sea que pase el día, seguro se le va en dormir. Al rato viene el gato feo, seguro hoy maullará más fuerte, por que también yo traigo ganas de gritar, de reír, y de rasguñar la noche con estas ganas.
¿Qué como sé que el gato es feo? no lo sé, lo imagino, por que a veces, les digo, no para de llorar.
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martes, agosto 29
Soñando
Ella amenaza con muchos abrazos y luego se ríe; la imagino recargada con el codo en el escritorio mirando la pantalla de luz y con una risa de esas que no puedes evitar, con el pelo de colores y las manos de hada recorre el teclado y dibuja palabras de tranquilidad, de paz, y de quien sabe que, ya no come sola ni recorre sola el camino a casa, en alguna parte del pensamiento es acechada por la distancia y por el quizás de un nuevo día, pero no, sola no. Yo me acurruco para dormir y escapar del frío de las últimas noches, los días de melancolía siguen naciendo cuando se les hincha su gana y tal como dicta el horóscopo suelo deprimirme como digno capricornio de un segundo a otro, luego cambio de vista y los panoramas distintos alardean felicidad, las voces en el radio y el buenas noches reconfortan, estoy lleno y estoy sudando alegrías, quiero regalarlas y no ser el grinch que suele amanecer con el brazo derecho dormido y la baba seca en el cachete que se dispone a llegar a mirar la entrada al trabajo. Voy a dormir, voy a soñar, voy a espantar los malos sueños al menos por esta noche, voy a soñar que ando cerca de un río, y que no hay donde poner la cámara y entonces ella ríe al verme batallar, luego, nos burlamos al sacar la foto nosotros mismos porque nadie ha querido pasar por ahí para ayudar, voy a robarme ese momento para soñarlo y descansar como si hubiera sido yo, como si hubiera sido ella, como si todo fuera distinto, como si no fuera un capricornio, como si no quisiera empezar a caminar.
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sábado, enero 2
Lugar de tiempo que se escurre
Hay días completamente inestables. Inestables digo, en el sentido en que las voces en mi cabeza parafrasean a las que ya se han ido e insisten en tomar un cierto sentido de orden para convertir los días en un caos absoluto. Caos digo, en el sentido de brincotearse ideas y arrojar conjeturas a los abismos mientras yo trato defender la poca ganada cordura a través de los años. Son ciertas las suposiciones que hacen aquellos que me gritan desde adentro en que todo esto se ha puesto muy brillante, ¿les recuerda las paredes de un hospital no?, bueno, a mí no tanto. Es tan solo un gran pasillo, faltan las colchonetas, los techos amurallados para evitar la fuga de pensamientos, los doctores con batas tristes, las batas con doctores muertos, las enfermeras con risa falsa, y todo aquello que convierte al circo en un fenómeno extrañamente familiar, sin los payasos, claro. Total que hay días así que vienen y así como vienen no se van, se quedan, estáticos y mordiendo la yugular, si tú y yo nos ponemos de acuerdo en pintar de rebelión esta orgía torpe de letras, entonces que hará el otro cuando retome conciencia e intente restablecer su llamado orden dentro de este mundillo. Esas serían tonterías. Tan bien que se respira estos días por acá.
sábado, julio 18
Alebrijes en la cabeza
Todo empezó como siempre, mirando alrededor, nomás para asegurarme que iba despacio, y que el mundo se iba con la finta de que todo le daba vueltas yo; en la cabeza, los alebrijes de siempre dando vuelta y contando los mismos cuentos de siempre para dormir, para que la noche se convierta en estrella de mar y vuelva a rezarle fervorosa al segundo que cuelga de mi fe, con el hilillo mágico que mis ojos idearon para estar atento al tiempo, a la añoranza de ver al mar volver, en sueños ridículos, donde el mundo no está de cabeza y donde amaneces pensando en mí, con tus manos hechos nudos con mis manos, atados al cierzo que nos comemos en copitas de plástico, por calles empedradas, por la orillita donde mi cordura ansía que le presten la llave y escaparse, a donde pueda ser libre y ya no volverse loca pensando en mí, sin ti.
miércoles, julio 1
Vuelve pronto y se fue con las flores
Todavía me azotan esos nervios, todavía me dan ganas de gritar y lanzarme por la ventana al primer asomo del sol sobre mis ojos. La manía de despertarme buscando luna en la ventana, no hay, no ha habido, ni habrá, los aullidos son para las nubes que juegan a dibujarse un mundo debajo, donde alguien nos revuelve con el dedo y aturdidos, nos ponemos de pie y nos vamos a trabajar. Varios meses después me detuve en la puerta un momento a considerarme afortunado, lo hice, como siempre, en la puerta por la que imagino que has pasado muchas veces y que también tiene ya la mañana de preguntar por ti, la habitación a oscuras, un lápiz impreciso que ahoga sus bostezos mientras se bebe una cerveza, es mañana, lo que tanto me soñaba ayer, por fin, ha salido en el periódico que la venta de vidas en el mercado ha bajado considerablemente, suerte que no vendí la mía, y la tuve, aquí guardada, para ponerla (aunque ya no importe) a tus pies, mi querida Luna...
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viernes, junio 19
Escarabajo bajo luz gris
No me preguntes como es que suceden estas cosas. Pasan y ya. Aquel día
me prometí mirar al cielo y no dibujar con los dedos tu nombre, eso era cosa de
todos los días, enamorarse al primer vistazo en la plaza, la heladería o la
entrada al cine. Luego un café, inevitable si se quiere tener una buena
conversación y un pasatiempo para evitar silencios incómodos, nada más parecido
a una letanía de enamorado perdido en aquel callejón, tomando de la mano a mis miedos
para presentarlos de mejor manera a los tuyos, siempre sin dejar de mirar los
labios de la luna, todo en un arrebato se vuelve gris, cuando cae del cielo una
tonada de ayer, y dice que hay que andarse despacio de nuevo antes que el sol
nos convierta a todos en piedra gris, estatua vacilante, sin lugar, sin ganas
de salir a reconocer un beso, otro día más. Ando a caminar despacio, bajo una
torpe luz gris.
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lunes, junio 8
Insisto (04:05 AM)
Es el viento, ese crujir de ramas, lo que me trae tu ausencia dibujada en la noche. Y vienes como antes, con tus lunares y sonriendo, a sabiendas que sería la última vez que estaríamos juntos. Te robas mis besos y tarareas una canción (con mi nombre intercalado en alguna estrofa), aunque los dos sabíamos que no era cierto, que no sería así, que no te ibas a quedar, y que aquella noche sería la caída de mil nubes que lloverían hasta el hoy de mis tormentas. Todavía imagino como serian tus labios en mí, eternos, todavía despierto con la sensación de que todo es un sueño, la terrible presión sobre la cama, las colchas tiradas y tu cuerpo trazado perfecto sobre este lienzo que me inventé un día para no volverme loco y morir. El mejor sueño es ese, soñarte, aunque te haya tenido que inventar. La mejor noche es esa, tenerte, aunque te haya tenido que imaginar. Es el viento, ese quejido del cielo, lo que me trae tu ausencia dibujada en la noche; y por momentos, es la luna, cayéndose a pedazos, las gotas de sol de ayer que se me escurren por la cara, y le lloro, a tu ausencia terca, que viene a visitarme a esta hora, como siempre, otra vez.
pronto empecé a tener frío y tú no venías a curármelo, así que tuve que pedirte sin decírtelo
que me volvieras a dejar en tierra y siguieras con tu vuelvo
que me volvieras a dejar en tierra y siguieras con tu vuelvo
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miércoles, junio 3
La distancia
La distancia es aquella daga que se encaja en el alma cuando es de noche. A veces simula ser una lámpara fluorescente que se tiñe de rojo y se enoja con la pared, de tanto mirarla. La distancia es aquella nube que llueve poco, y lo hace cuando uno no quiere nadar. Es un relámpago en un diván consultando al meteorólogo para subsistir, y de tanto en tanto, alumbrar la ciudad con su cruel mal vestir. La distancia es el filo que no corta, pero hiere los ojos cuando uno asoma por el ojo virtual en la ventana, tan solo para verse morir igual que todos los días cuando ya no se atina construir galletas que soporten la gravedad y no mueran de tristeza en algún plato de cristal. La distancia son las últimas lágrimas que se mueren en la almohada. La distancia es la almohada, que se muere sin lágrimas donde alguna vez soñó.
me he hecho el firme propósito de tomar distancia, anteponer un montón de razones para irme ya alejando y decir adiós sin palabras,
que siempre es el adiós más difícil, el más artero.
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sábado, mayo 30
Sueño hoy (02:47 AM)
Me voy a dormir con la convicción de no querer hacerlo.
Me voy a dormir con la sensación que despertaré y las nubes seguirán siendo tan frágiles como hoy, hacedoras de tormentas, y tu risa seguirá explotando en mi cabeza nada más, y mis labios habrán soñado delirios de tu boca, antojos de tus abrazos que son etéreos nada más. Me voy a dormir con el miedo de solo haber soñado amaneciéndonos en palabras, en una historia inesperada que se forjó de poesía tatuada en las alas.
Me voy a dormir con la sensación que despertaré y las nubes seguirán siendo tan frágiles como hoy, hacedoras de tormentas, y tu risa seguirá explotando en mi cabeza nada más, y mis labios habrán soñado delirios de tu boca, antojos de tus abrazos que son etéreos nada más. Me voy a dormir con el miedo de solo haber soñado amaneciéndonos en palabras, en una historia inesperada que se forjó de poesía tatuada en las alas.
Me voy a dormir con tu sabor fresco,
para despertar mucho más adentro de este sueño,
que hoy soy, por ti.
tu risa todavía suena tan claro en las nubes de mis recuerdos
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martes, mayo 26
Que habrá sido de ti (09:47 PM)
Tantos sueños apilados como fue posible dentro de una caja de cartón, los libros, sin brazos, clamaban justicia desde el librero mientras los ojos burlones del escarabajo seguían mirando a otra parte, nada que hacer con la sensación de ensueño, la fría capa de ilusiones que hacen alzar los pies en vuelo, inclinaciones por robarse la noche y atragantarse de estrellas sabor a rubí, explosiones tibias de engranes y espaldas que tiemblan al contacto con algún dedo, acurrucado, en el corazón de la montaña y aquel mago que se toma un café para olvidar. Ideas torpes, sin sentido, tanto como estas manos que buscan debajo de tu sonrisa un te quiero para estrujar, para decirle cuanto siento no ser la respuesta a la última página del cuento donde abandono mis idas, ayeres, cucharas de fe para dormir en paz. Y te vas despacio, vestida de flores y suspirando el color de tu belleza, las risas que te erizan la piel son cielo, vacío de mis letras, inspiración de nada que guardo en cuadernitos que nunca abriré, para ya no morir cuando tus labios se alejen otra vez, como anoche, como siempre, desde que nunca te pude tener, desde que nunca te pude querer menos que hoy, y así, tallada de imposible, le bailes a la luna, y te vayas sonriendo, te vayas canción, te desmorones en sueños de lo que no soy.
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domingo, mayo 3
Como un sueño extraño
Justo en el momento en que es demasiado tarde para rectificar, es que uno se da cuenta lo que ha hecho. Te caes de golpe y abres los ojos vidriosos y azorados, jalas aire fuerte y sientes moverse el piso alrededor.
Hay un nuevo peso en tus bolsillos, mucho más de lo que habías soñado alguna vez, sientes el oro del mundo en las bolsas de tu casaca y el poder goteando fuerte por cada orificio de tu extrañado ser.
Justo en el momento en que es demasiado tarde para rectificar, es que uno se da cuenta lo que ha hecho. El diablo ha dado la vuelta en la esquina y se ha subido a un auto, con tu firma bien segura y tu alma bien guardada en un pequeño saco color negro.
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domingo, abril 12
Aqueous Transmission
Judas miró de reojo su par de ases y torció un poco la sonrisa, a su derecha, Gabriel sintió otra vez la punzada de la tardía muela del juicio debajo del cachete izquierdo, recordó la cajita de aspirinas que escondía bajo las alas pero luego, retomando la cordura, pensó que aquel movimiento podría interpretarse mal en una partida de póker, por demás, crítica y absolutamente tan seria como la de aquella noche. Judas quiso soltar un suspiro de emoción cuando la siguiente carta que destapó fue un tercer as, pero enseguida atisbó a su izquierda el sudor en la frente de Jesús, que con los pies descalzos y las uñas llenas de tierra, empezaba a denotar cierta ausencia del juego mientras la posibilidad de perder se hacía más grande. Un minuto antes, el hijo de Dios había decidido arriesgarlo todo, apretó sus cartas y arremetió apostando su resto (y algo más) pese a la dura mirada de papá, que le miraba fuerte desde el mismísimo final de la escalera al cielo y que dejó ver una nubecilla negra por encima de su cabeza cuando en toda su gloria y omnipotencia entendió que se los había llevado al carajo. Judas miró enfrente a su compañero y se levantó de la mesa, el juego estaba ganado y las cartas ganadoras se convertían en ceniza mientras Luzbel se tiraba al suelo y brincoteaba por la habitación.
El Papa se sentó en la mesa del balcón, en el mismo jardín de siempre, la fuente y sus alegres gotitas brillando en la mañana y el cielo tan azul como ayer. El mensajero dejó el papel a un lado de las frutas partidas para el Pontífice, que lo miró extrañado y lo abrió, intrigado por el sello celestial que rodeaba los bordes del sobre blancuzco. Leyó tan solo para si y los guardias pudieron ver el cambio de color en sus ojos cuando entendió las letras rojas del comunicado oficial:
A quien corresponda,
A esta hora mañana estaré retomando el control sobre sus insignificantes existencias. Favor de verificar correspondencia en su oficina para llevar a cabo el cambio de administración en las mejores circunstancias, los notarios, cardenales y políticos necesarios ya han sido avisados y todos los testigos requeridos para las firmas y retratos han sido convocados a la brevedad. La entrega de poderes en esta otra entidad ya ha sido otorgada y todos los acuerdos han sido legalmente autorizados en mi nueva investidura de creador y dador de vida (o muerte, o lo que sea, ¡bah!).
Hasta pronto y que la oscuridad de mí, su nuevo señor, esté con ustedes.
Atte.
Luzbel, Satán, el Diablo, et al.
Su muy muy señor.
P.D. Ah, y vayan limpiando un estante para los calzones de mi marido y mis quince esposas, ellos llegan hoy.
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miércoles, abril 8
Nunca
Nunca quise olvidar, en serio, simplemente quise dejar de sentir, dejar aquellas sensaciones que me vaciaban los ojos de tu imagen y quedarme con la foto de tu cara mirando lejos un espejo de ti, tu piel lejana y tu cabello terco desparramado por encima de tus ojos de arena, tu boca de cielo y de infierno, terriblemente volátil, como mi imaginación; pero nunca quise olvidar, tan solo, tomé este corazón y lo recosté sobre una hoja blanca, algunos giros lograron el efecto deseado, quedó envuelto en mis letras, y lo arrojé al frío de la luna. Luego desperté soñando que había visto a una sirena sentada a un metro de mí en un sillón café con vista a cierto jardín de sol. Y luego dormí, para ya no despertar.
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martes, marzo 31
Por si vienes por aquí
Quise imaginarte aquí en silencio, con el brillo propio de una quimera que va y viene a mis pensamientos, y sucede, a cada vuelta, que deja un poco más de si en mí. Todavía me saben mis ojos a ti, a tu risa, imaginada, inesperada. Es exacta, la sensación, de quererte así. ¿Hasta cuándo me liberas estos besos? Me salgo de lo virtual, para posar las alas en el silencio de esta realidad sin tu voz, al menos hoy, ya sé que pronto estaré rasguñando a gritos hacia a ti, y tú, si quisieras, hacia mí, y nosotros hacia un sol nuevo, dibujado a pedacitos de luna, dibujado a pedacitos de canción. No quiero suspirar para no asustar este momento, si me dices que es real, me quedo para siempre sintiendo lo que esta noche sucede en luces de colores para ti.
Por si vienes por aquí, dejo esta alma, llévatela a dormir al espacio donde cierras los ojos; por si vienes por aquí, dejo estas manos, llévatelas y sueña, que hoy fuimos un par de ventanas abiertas a lo que hace mucho se nos murió.
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lunes, marzo 30
Pretensiones arteras
Todo lo que pretendo, a veces, es ponerle mi mundo a sus pies. Pero últimamente hay una especie de tormenta que se nos aparece cuando más reina la calma, esparce su viento por todos lados y aún con las ventanas arriba suele despeinarnos el alma y nuestro andar. Todo lo que se me ocurre, a veces, es crucificarla en mis besos y esperar tres días a que despierte enamorada de mí, mirarla mientras le flotan los sueños por su sonrisa de azul, soñando verde, mirando marrón; todo lo que pretendo, a veces, es matarla a sonrisas, a cariños sin piedad, a certeros abrazos por la espalda, a miradas lejanas de mi cursi amor; todo lo que pretendo, a veces, es estar cerquita de sus ojos y que me miren, cerquita de su voz y suspirar, cerquita de su alma, y cuando la sepa lejana, volverla a enamorar.
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jueves, marzo 26
Empoderada
Tú dices que no y tus ojos con un guiño me avisan que sí,
con un brillo extraño y medio indecente,
poniéndose de acuerdo con tus pies,
rogando por un beso tan tibio que les queme menos
con un brillo extraño y medio indecente,
poniéndose de acuerdo con tus pies,
rogando por un beso tan tibio que les queme menos
que las ansias de ser medusas y hurgarle el fondo a la mar.
Tú dices que no y bostezas,
y mis sueños arando tu espalda gritan jodidamente que sí.
y mis sueños arando tu espalda gritan jodidamente que sí.
"ayer soñé que en tu interior había una ventana y entraba yo
era feliz, brillaba con tu luz..."
era feliz, brillaba con tu luz..."
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martes, marzo 24
Confesiones antes de dormir
Te quiero.
Odio el café demasiado caliente, y odio la espera de 5 minutos para que se empiece a enfriar.
Te extraño.
Odio que en mi celular no aparezcas mas, odio el calor de estos días y odio que la sábana siempre acabe hecha bolas a mis pies.
Estoy pensando en ti.
Odio los programas de telemercado que venden cosas absurdas, odio que no vendan besos tuyos que solo yo pueda comprar.
Me estoy acordando de tus lunares.
Odio la alarma del celular anunciando un nuevo día, odio tener el reloj adelantado y levantarme con el apuro de que ya es tarde.
Voy a dormirme con la esperanza de soñarte amor.
Odio estar tan lejos de ti, odio la espera de cerrar los ojos y ver tu imagen, odio mis pies que se niegan a salir corriendo a buscarte, odio los pedacitos de corazón que se mueren por ti, odio este nudo en la garganta, odio las lágrimas que empañan el monitor, odio la noche eterna, odio que mañana voy a seguir estando sin ti
(Día 9 de cuarentena Coronavirus)
Odio el café demasiado caliente, y odio la espera de 5 minutos para que se empiece a enfriar.
Te extraño.
Odio que en mi celular no aparezcas mas, odio el calor de estos días y odio que la sábana siempre acabe hecha bolas a mis pies.
Estoy pensando en ti.
Odio los programas de telemercado que venden cosas absurdas, odio que no vendan besos tuyos que solo yo pueda comprar.
Me estoy acordando de tus lunares.
Odio la alarma del celular anunciando un nuevo día, odio tener el reloj adelantado y levantarme con el apuro de que ya es tarde.
Voy a dormirme con la esperanza de soñarte amor.
Odio estar tan lejos de ti, odio la espera de cerrar los ojos y ver tu imagen, odio mis pies que se niegan a salir corriendo a buscarte, odio los pedacitos de corazón que se mueren por ti, odio este nudo en la garganta, odio las lágrimas que empañan el monitor, odio la noche eterna, odio que mañana voy a seguir estando sin ti
(Día 9 de cuarentena Coronavirus)
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sábado, marzo 21
Todo lo que hay que decir
Muy de vez en cuando, saltando de planeta en planeta, uno llega a toparse con seres como tú, y entonces, viajero terco, decido detenerme un rato para entenderte más (o al menos tratar de hacerlo), y acabar varado en tierras de sol, con un viento que le hace daño el frío y que se enamora de virtualidades, con ojos grandes mira la pantalla y se ríe y con los pies descalzos dibuja el utópico camino a seguir.
¿Hay que dar gracias al viento por detenerse de vez en cuando, y ser solo brisa tenue y sonrisas eternas? No lo sé, no creo que haya forma de agradecerlo, más que bañarse en él, y aprovechar cada roce de sus alas, antes que la mañana nos sorprenda, y la primer luz del sol nos convierta en gota de rocío, indefensa, cayendo, queriendo ser viento otra vez.
Todo lo que hay que decir, se nos ha escurrido de los labios en medio de las calles, tu voz, tus lentes, tus mojitos, tu brazo colgado del mío, tu risa y mis manos regalando letras, no hay forma de pagar las tardes, las noches, los sueños, y sobre todo, el vínculo, indescriptible, que nos lleva, siempre, de regreso, a compartir soledades.
Una vez dije:
El regreso a casa fue triste. No sabíamos que hacer, los planes se nos fueron esa noche en el parque de tu casa. Atrás la luz dormida. Los arboles nos saludaban entrando a nuestra realidad. El regreso a casa, casi sin llanto y en silencio, pues la música disfraza mi silencio: ¿qué más da el silencio, la música, si nuestras soledades se siguen acompañando?.
¿Alguna vez piensas en mi?
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martes, marzo 17
tu Voz de Luna
Lo siento aquí dentro... es una voz.
Voz de ángel, mujer, diosa, estrella fugaz.
Si, de noche su voz suena en mí,
en mi cuerpo, mi sangre, mi vida,
en este dolor, en este difícil camino.
Si, de noche su voz suena en mí,
en mi cuerpo, mi sangre, mi vida,
en este dolor, en este difícil camino.
No la veo, pero su voz me grita voy a ti, y mi voz...
mi voz pide de rodillas ven...
mi voz pide de rodillas quédate...
mi voz pide de rodillas vuelve...
aunque nunca has estado aquí.
mi voz pide de rodillas ven...
mi voz pide de rodillas quédate...
mi voz pide de rodillas vuelve...
aunque nunca has estado aquí.
Noche, estrellas...
Su voz, misteriosa mujer, misteriosa silueta, diosa, amante,
que duerme... que vive...
que nace... en mí.
que duerme... que vive...
que nace... en mí.
¿sabrá la Luna de todo esto?
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