martes, septiembre 29

Dos sueños con ganas de escapar

 - Anda, mira, el cielo ya no está verde, deberíamos salir y contemplar el arcoíris, quienquita y estamos justito debajo de donde dicen que se acaba y donde dicen que te encuentras una ollota llena de oro, de puritito oro. 
- Pero no todo lo que brilla es oro. 
- Ya lo sé, si hallamos la ollota, cerramos los ojos y con las puras manos lo agarramos, pero sin ver, pa' que no brille y no nos manche de dorado. 
- ¿Y que tal que no es oro? 
- Pues algo habrá de ser, ni modo que los duendes hayan dejado una ollota vacía justo al final del arcoiris. 
- Anda, suena bien. 
- Si, vamos, que la noche se ha puesto anaranjada y el barco fuera de la isla no tarda en llegar, la luna se ve rosa otra vez, siento que tendremos suerte si nos apuramos antes que empiecen a llover estrellas de nuevo. 
- Cierto, deja me apuro y me llevo algunas ganas de más, quienquita y el cuentero hoy si nos deje salir. 

martes, septiembre 22

Como una luna... Como un girasol...

Todas las hojas que escribí,
todo este tiempo que leí… fue solo práctica,
han sido ensayos para tu llegada;
pues quiero darte cuentos perfectos,
contarte mil historias de sirenas,
almidonarte el cielo y puedas pintarlo entero con tu risa.

Te espero con incertidumbre, con miedo,
pero con un jardín lleno de flores en mi pecho;
te espero con mis nubes, con mil arcoíris en mis ojos,
con una luna que te pondré de hamaca;
con un carrusel hecho de besos, un castillo de princesas sin ogros.

Te escucho venir con tus pasos pequeños,
con tus latidos gigantes;
te veo tan lejos y aun así abrazando mis dedos con tus manos;
te siento como un sueño entre mis brazos;
estoy listo para ti, para quererte como nunca quise en años.

Luna.