no te sorprendas que un día te coma a besos,
empezando por tu cuello,
tu alma y tus pies,
no te sorprenda que te mastique lento,
te saboree como leche asada,
y luego siga devorando tu cintura,
guardando tu espalda para el final,
y que no deje caer ni una sola gota de ti,
y que en el suelo, solo queden migajas de ayer,
y que de mí, solo quede un sueño,
y que mientras yo te coma, tus ojos hagan trizas de mi carne,
y seamos un par de almas que se tragan,
sin principio,
ni fin.
empezando por tu cuello,
tu alma y tus pies,
no te sorprenda que te mastique lento,
te saboree como leche asada,
y luego siga devorando tu cintura,
guardando tu espalda para el final,
y que no deje caer ni una sola gota de ti,
y que en el suelo, solo queden migajas de ayer,
y que de mí, solo quede un sueño,
y que mientras yo te coma, tus ojos hagan trizas de mi carne,
y seamos un par de almas que se tragan,
sin principio,
ni fin.

No hay comentarios:
Publicar un comentario