miércoles, octubre 27

Quería hablar de amor pero...

Imagen dispersa soy,
dispersa la cara en la lluvia,
en las lágrimas y en los sudores
que me inundan hoy,
dispersa cara,
dispersa eternidad,
soledad borrosa,
solo andar.

domingo, octubre 24

Robaríamos Locuras

No hay más opción: mátala.
¿Estás seguro?
Claro hombre, somos dos, no podrá defenderse, mira, toma esta raqueta, dale duro.
¿Estás seguro?
Por supuesto hermano, ni nos ve, mira, dale justo ahí, donde parece que le duele.
¿Estás seguro?
Si camarada, apúrate o estos nervios tuyos nos van a delatar, mira, se está levantando, anda, dale, ¡ahora!
¿Estamos seguros?
Carajo, dame la raqueta, cierra los ojos, ahorita verás como le rompo la madre, verás que si mi amiguito.
Oye, no estoy seguro de esto.
Ah, ¿estás seguro?
No, no estoy seguro.
¿Entonces?
No sé.
¿Que hacemos?
No sé.
¿La mato?
No estoy seguro.
¿Nos vamos?
Si quieres, ¿estás seguro?
Si, vámonos.
No sé, no estoy seguro, espera.
¿Que?
Ya está muerta.
¿Estás seguro?
Si, me vió feo y luego se fue.
¿Iba muerta?
Cojeaba, y le salía sangre.
Debe ser.
¿Estás seguro?
No, con las almas nunca se sabe.
¿Con quien hablas?
Contigo.
¿Estás seguro?
...

miércoles, octubre 20

Si algún día pudiera


Y entonces dijo:
regresaré, a mi pesar...

Vaya, duele saberse (in)existente en ese pesar, en esta realidad, que nos guste no, con o sin las personas que más queremos, tiene que seguir dando vueltas. Lo curioso es que ciertos cronopios no formamos realmente parte de esas ideas, de esas realidades y esos pesares, sin embargo, somos necios en sentir que sí, que vamos por el mismo camino, aunque sea debajo de los famas, o dándoles la espalda, y caminando patrás.

sábado, octubre 16

Vuelvo

Volver a estar en ese camino, es una prioridad, aunque no inmediata, y no porque cada célula de mi cuerpo no lo pida, sino porque el tiempo no lo ha permitido, ni los recursos han querido coincidir. Ya habrá tiempo, de recorrerle, sudarle, mirarle, admirarle, ese mismo camino que nos aguanta lo que sea, soles, lunas, alcoholes, desamores y fantasías, pero que siempre olvida, porque siempre, una nueva historia vendrá... a ver cuál sigue, yo, me muero por volver.

martes, septiembre 28

Pastillas

Quiero unas pastillas de luna para el sueño eterno, una inyección de mar y una dosis de tu cintura temblando sobre mí,
quiero un masaje de estrellas en el cuello,
y una corona de galaxias para guiarme en mi viaje por tus piernas,
y tu espalda, y tus pies, y tus ojos, y tu caminar.

miércoles, septiembre 22

Luna de Girasoles

Lo sé de sobra. Sin embargo me gusta imaginar que estás a mi lado. Te cuento de mi día y te abro la puerta para que subas a mi casa segura de que estoy ahí para recibirte. Lo sé de sobra. Y de todas formas te escribo mis locuras imaginando que tus ojos son los primeros en saborearlas. Me gusta imaginar que ríes y suspiras con cada texto que encuentras por aquí, los lees y recuerdas algunos momentos que pasamos juntos. Lo sé de sobra. Y sin embargo deambulo por las calles de esta ciudad, para estar listo cuando vengas a mí. Sin embargo me gusta imaginar que un día el cielo se pinta de naranja; sin embargo me gusta imaginar tortugas volando y alacranes tomando el sol en traje de baño bajo un farol; sin embargo me gusta estar en la ventana mirando cangrejos bailarines que desfilan celebrando la revolución; sin embargo, me gusta imaginarte diciendo que me quieres; sin embargo, me gusta imaginar que la vida no está tan jodida como dicen los periódicos del corazón; sin embargo, lo sé de sobra, no todos los días se puede amanecer de colores en un cuento de hadas, si amor, lo sé, pero déjame gastar suspiros en ti, al cabo que mañana vuelvo a soñar tus pies y me brillarán los ojos para cantarte alguna canción; no hagas caso del ruido de estos ojos, no hagas caso de la maraña que se ha vuelto este corazón.

viernes, septiembre 10

Poema tú

Tan despacio dibujándote en la orilla del vaso, por la luz que refleja tu recuerdo,
la ventana detrás de mí con su aliento a ciudad,
yo delante suspirando mañana,
tan despacio alzándote la falda y tú dentro del vaso oliendo mi piel,
tu cara de colores y mis manos refugio,
mis ojos y tú, bailando,
la acera revuelta, las olas saltarinas de tu pelo,
y todo se refleja, suicida, en la orilla de una puerta,
donde al borde asoman tus pies, descalzos, andando, amor.

lunes, agosto 30

Si estuviéramos aquí

Total que no importa, 
mis besos no van a ganarte esa revolución, ni la noche,
ni los suspiros por la calle,
ni las notas a ocho columnas,
ni las ganas atoradas en la cadera del diablo,
total que no importa, es una fregadera,
un sartén en vilo cocinando algarabía,
sabe a muerte este poema,
sabe a muerte este cuento mío,
y me voy a correr lágrimas por los árboles,
donde viven las quimeras, quimeritas, cabronas,
atórale a la desdicha para que no te coma,
a las bancas en la pared para dejarse caer al viento,
total que no importa,
nos vamos todos corridos,
nos venimos todos asustados,
del monte pa'cá, las uvas,
el sabor a caramelo por los muslos de la razón,
incoherentes, letras incoherentes somos,
me quiero matar de amores,
¿y quien fusila a los muertos?
tanta lluvia que resbala, que moja, que acalora,
desde mi ventana corriendo los humos,
los otros y las otras, en desvaríos de papel,
total que no quiere importar el sol,
y se ahoga con las nubes grises en un santiamén,
amén de los mendigos, de los méndigos miedos,
así que leo y releo tus ojos, tu vida,
las fotos que me debes, que espero,
mi colección de ciertas cosas insostenibles en la realidad,
en la irrealidad de mi piel,
rasguños de pantera, de gato, de perras, de diosas,
cuantas mañas escondidas en la manga de dios,
y un boleto cortado en la estación de los trenecitos,
el viaje instantáneo al inframundo, a mi infierno,
a mis celos en migajas de pan,
odio el hambre,
odio tanto el gesto del mundo,
las entrañas absurdas de la ciudad,
de la pureza hecha mierda,
enterrada en la azotea de una moral amurallada,
purificada es la maldad, no hay de otra,
no existen alas para irte, para irnos,
¡cuantas piltrafas nos hemos vuelto!
y que dirías tú si te miento hoy,
que diría yo si me mentiste ayer,
que diríamos si estuviéramos aquí, ahora,
uno al lado del otro,
en esta prosa derruída,
en estos pies cansados, las manos, los ojos, el pelo, el sexo,
tardes infinitas y orgasmos,
lluvias en el balcón, tristezas, payasos,
territorios virtuales para la razón,
para la locura, será, ¿no crees?
total que nada nos nota, que nadie nos oye,
que nadie te mate antes que a mi,
odio tanto el largo del día y googlear al infinito,
me sabe a café esta deshora, esta barranca,
esta ansiedad,
total que no importa,
esta terquedad,
esta patria,
esta basura,
esta estampa,
esta alma,
esta historia,
esta vanidad...

viernes, julio 23

Pienso

Creo que en estos días de bacterias rojas, temblores y mareas amarillas,
hay que evitar a toda costa convertirse en una estadística.
Pero sencillamente, a veces vale más ser una de esas estadísticas de las que casi nadie quiere leer.
Hay que evitar, en todo caso, pintarse de colores,
sobre todo a rayas, sobre todo a rayas blanco y negro.
Preferible andar descalzo,
limarse los miedos,
mirar Dr. House o esperar que pasa con los que nada pasa en los Simpson.
Asomarse al facebook o instagram,
admirar los libros nuevos sabrosos en el librero metálico desabrido.
El rompecabezas,
la música de rock,
los estruendos de un gol de tu equipo favorito ganando el campeonato en pantalla panorámica de veintisietemilpulgadas.
Las cosas no tan sencillas pues,
ni tan torpes como desaprender a andar por la banqueta,
llorar en horas de oficina,
poner papelitos en la taza del baño y sentarse a disfrutar la salida de políticos que se ahogan cayendo desde mi aflojerado culo.
Interpretaciones sencillas de la mala moral,
trova y rock pesado camino a casa.
Letras medio libres para aprender a escribir mejor,
olvidar a escribir y luego que alguien nos enseñe el camino a las magazines con un pie debajo de la banqueta y otro por encima de los árboles.
Paletas de sabores,
nieves de capuchino,
palomitas y refresco con chocolate de regalo,
luces,
semanas,
más viernes,
menos lunes,
menos hijos de puta en el gobierno,
menos soledad para los que no saben que hacer con su tristeza.

sábado, julio 3

Perderme

Me quedo descalzo a mitad del cuarto color azul, pensando en perderme para siempre en la distancia, ser una crayola que dibuje un camino instantáneo como en las caricaturas (creador de caminos marca ACME) y recorrerlo en instantes para abalanzarme a besos sobre ti. De recuerdo, en noches como esta, acaricio la imagen de la luna, en el espejo, que hoy se pinta de amarillo y se peina extravagante de rayos con sonido de mar, allá arriba donde todo está tan quieto como mis ojos, expectantes, un tanto divagando como queriendo pretender que les crecen alas, para mirarte más de cerca, y todo eso, ya sabes, en el delirio de extrañar así.