viernes, marzo 23

en Vano


Ansío demasiado lo que no tengo,
burlo un poco a mi mente y doy un paso atrás,
pero siempre despierto, con las manos vacías, envidiando, anhelando, aun sintiendo,
y maldigo a los sueños cuando se repiten,
le tapo la vida a los bostezos, pero la piel me sigue temblando,
los ojos siguen llorando, las piernas dobladas,
y los besos que se quedan en el sueño, irreales, atrapados,
y yo que despierto ansiando lo que no tengo, lo que tuve en un sueño,
luego me pongo los zapatos y pienso que no debería ansiar de más,
pero paso la lengua por los labios y todavía saben a su boca,
y todavía siento su mano en mi cara,
no me queda otra, envidio al sujeto del sueño,
al que soy yo, pero en otro mundo,
donde besos y abrazos son cosas sencillas,
y no letras regadas en una bitácora, que no existen, que no son.

jueves, marzo 22

Pintemos manzanas


Es siempre una experiencia traumática, causarse a uno mismo semejante daño, rajarse la mano por culpa de un cuchillo resbaloso es cuestión de todos los días, a cualquier momento, y podría ocurrir incluso cuando menos lo esperemos, porque hay cuchillos bastante vivos que saltan de repente en los cajones, entonces, lo abres, y el cuchillo, que llevaba media hora pegado a la base, con los ojos entreabiertos y las manos listas, salta fuerte y con un buen impulso puede llegar hasta la garganta. Se sabe de casos de ojos cortados o patillas mal rasuradas por uno de estos ataques.

El año pasado, el congreso emitió una ley que puede llevar de 4 a 5 años de encarcelamiento a cualquier cuchillo que sea sorprendido intentando cortar a su dueño, peor aún, si el cuchillo en cuestión ha actuado de forma tajante, y en efecto, ha logrado cortar a su pobre dueño, se le podría enjuiciar inmediatamente y llevarle a que se le remueva el mango, y se le someta a pasar el resto de sus días en un cajón de máxima seguridad.

Se supo el caso de un individuo que atacó a un cuchillo pues sospechaba de cierta premeditación para ser él mismo atacado (la alevosía y la ventaja no estaban en cuestión), el hombre arremetió contra el utensilio de cocina y sostuvieron una épica pelea ante la mirada atónita de los demás artefactos espectadores. El juez decidió que el cuchillo ni tenía ningún tipo de plan y fue puesto en libertad condicional, se le vió por última vez en un restaurante de lujo, cortando postres a discreción. En cuanto al sujeto que lo atacó, se sabe es el autor de una serie de libros que intentan alertar a la humanidad sobre una posible rebelión de los afilados.

La mayoría de los cuchillos siguen viviendo en paz, en sus cajones o en esos artilugios que les permiten acomodarse boca abajo y con el mango listo para ser usados, paraditos, limpiecitos, filositos, pero resbalosos, y combinados con agua y trastes sucios, un peligro potencial para los pobres e inocentes dedos, sobre todo, si se usa jabón o algún tipo de gel para lavar.

Se sabe que el gobierno estudia la posibilidad de retirar del mercado cualquier tipo de cuchillos de acero, y reemplazarlos por esos nuevos cuchillos láser de los que tanto se habla, que al mínimo contacto con la piel humana, se desactivan sin causar daño alguno, lo malo, ha sido que las pruebas realizadas en políticos, gobernantes y policías judiciales, dieron por resultado que la piel y sangre frías, no lograban desactivar el cuchillo láser, y se ha tenido que retirar a los desmembrados y mancos de sus empleos y trabajos oficiales, esto presenta un grave problema, pues tanto el sindicato de gobernantes corruptos, como el sindicato de cuchillos, se han puesto de acuerdo para mantenerlos en función, en el mercado, y en nuestros cajones.

La polémica seguirá ocupando las primeras planas, se teme mucho de una huelga de cuchillos, y sabemos el caos que esto causaría en nuestra sociedad, sin embargo, el plantón y huelga de hambre de los escritores, poetas, fotógrafos y asesinos a sueldo, que han sido cortados en algún dedo, por alguno que otro cuchillo, sigue en pie fuera del palacio de gobierno, y no se ve una pronta solución, los afectados piden el destierro de los filosos atacantes, pero el gobierno, oídos sordos, dice que simplemente hay que tener cuidado, y cada vez que lavemos los trastes, prestarle menos atención al peligro de rebanarse un cartílago, y llevar las cosas en paz con aquellos que ponen pedazos de carne en nuestra boca.

(la fuerza de la peqeña babau es lo qe necesitaba)

sábado, mayo 27

Tres por el precio de uno



Pretensiones arteras

Todo lo que pretendo, a veces, es ponerle mi mundo a sus pies. Pero últimamente hay una especie de tormenta que se nos aparece cuando más reina la calma, esparce su viento por todos lados y aún con las ventanas arriba suele despeinarnos el alma y nuestro andar. Todo lo que se me ocurre, a veces, es crucificarla en mis besos y esperar tres días a que despierte enamorada de mí, mirarla desnuda mientras le flotan los sueños por su sonrisa de azul, soñando verde, mirando marrón; todo lo que pretendo, a veces, es matarla a sonrisas, a cariños sin piedad, a certeros abrazos por la espalda, a miradas lejanas de mi cursi amor; todo lo que pretendo, a veces, es estar cerquita de sus ojos y que me miren, cerquita de su voz y suspirar, cerquita de su alma, y cuando la sepa lejana, volverla a enamorar.



Todos los dolores del mundo

Dormí en paz y amanecí con todos los dolores del mundo; la almohada babeada y el colchón jadeante, quejándose de mi mal dormir, de mis gritos a media madrugada y de mi espasmódica manera de soñar. Los dolores estaban todos juguetones sobre mi. Como viejos parientes que vienen a visitar, dejaron maletas en la puerta y como remolino de muecas se posaron en mi piel, a clavar los dientes y comer como no lo hacían en mucho tiempo. Lavarme la cara ya no me da respuestas, las aspirinas se agotan de pelear por mi, y la ventana me huele a cárcel para moribundos soles, apagándome en la noche de dolerme solo otra vez en mi cama que no sabe como hacerme sonreír. Todos los dolores del mundo vinieron a darme el abrazo de inicio de año, pero temo, que por al menos otros 365 días, ya no se despedirán de mi.



Besarla y ya

Ella sacudió su pelo y resbalaron mil estrellas sobre mis manos, entrelacé un sueño con su mejilla para mirarla mejor, siguió con su manía de cerrar los ojos cuando la miro, así que me repegué en sus párpados y pasé la lengua despacito por sus labios mojados, un quejido involuntario me sorprendió, y luego le brilló más la ausencia de su viejo amor; se quedó pasmada sin saber si regalarse desnuda otra vez a don quijote triste, montar a caballo amarrada a su espalda y perderse en un bosque de luz, o abrazarse a su misma soledad de música y café capuchino a oscuras, y dormir despierta y con ropa en el mismo colchón; yo quería besarla y ya; esa noche no llevaba la luna para regalársela en bandeja de colores, y siendo todo lo torpe que puedo ser, hoy le envié una carta de esas tristes que acostumbro hacer, adiós dice, hasta algún día, mujer.

domingo, abril 30

te soñé

Debo aclarar que mis letras son solo invisibles a la vista, de repente, en la noche, se escapan de su caja, y acaparan la atención de gente que extraño, en sueños, aunque en la mañana vuelvan derrotadas, y se encierren ellas solas, y se encadenen, se duerman, y cuando es de noche y es hora de volver a salir, renieguen de ser invisibles, y que nadie pueda verlas mientras duermen.

lunes, marzo 13

AnteS

Algo de hace mucho, escrito en una tarde igualita a la de hoy, casi a punto de llover, y maquilando ideas poco brillantes... 

“Antes” 

El antes y el después, 
se atiborran en el aire, 
se acurrucan en capas livianas de sol, 
y preparan la venida de nuevas brisas de ti. 

Escribo antes que la mañana llegue, 
escribo antes que la realidad me robe el sueño, 
escribo antes que tu brisa llegue a revivirme, 
escribo antes que la luna muera por ti. 

Luces amarillas se disparan de la luz, 
nacen ríos, mares, selvas y un destello de sol, 
luchas de nubes que sangran en forma de rocío, 
lunas que mueren, 
guerreros que se van, 
y el tiempo que se acurruca en capas livianas de sol. 

El antes y el después has sido, 
las nuevas brisas me llenan de ti, me sacan a caminar, 
el nuevo sol va y viene, 
rompe montañas, 
asesina lunas, 
quiebra nubes, y nace, en ti.

jueves, marzo 9

Ella


La casa, el calor, los gatos, el olor a tierra mojada, los equipos muertos, las letras cansadas, las voces grabadas, las luces apagadas, las gotas tocando el techo, las paredes acurrucándose, los ojos vacilando, las telarañas creciendo, las sombras aumentando, la lagartija mirando, la humedad espantando, la cama oliendo a noche, la noche oliendo a tormenta, las cortinas embarradas, el teléfono mudo, el ratón esquivo, el mensajero gritando, los anuncios pasando, mi voz inexistente, las fotos de colores, tu ausencia, y yo.

domingo, marzo 5

Despierta


Hay días que de plano no se puede, tu imagen es demasiado, tu voz es más.

Hay días que de plano camino en línea recta sin saber a donde, sin saber por qué lo hago y sin saber a dónde carajos iré a parar, esos son los días que me empeño en olvidar tu luz, en olvidar esa cara larga cuando cerré la puerta, en olvidar el camino por la carretera, en el omnibus, con una mueca extraña y con los limpialágrimas activados al máximo.

Hay veces que me esmero demasiado, en entender, lo que no se puede entender, por qué abrazarme solo ya resulta aburrido, cansado, patético y sobre todo, desgarrante, cada vez peor, si, cada vez es peor.

Hay veces que apenas acabo de escribir algo y ya lo estoy borrando, como hoy, estas letras no van a existir, van a borrarse, y vendrán otras que digan lo mismo, que digan lo peor, que sigan.

lunes, febrero 13

Viento

Había dicho que a veces soy simple espectador del viento y sus andanzas, pero torpe mentiroso me siento, lo soy siempre; viento danzante que con fondo blanco deja ver su lejanía en listones amarillos sobre la piel, lisa e incoherente, impávida y mordaz. Luego me aferro a sus alas en medio de la noche, abrazando fuerte y pidiendo: no te vayas por favor... quédate un minuto más, abrazo eterno. Y después nada más que su andar de lejos, su hasta mañana y un quizás que me imagino flotando asustadizo.
Dicen que no se puede capturar al viento, casi siempre acepto que es verdad, pero a veces, en la obscuridad, viendo ese perfil y esa risa burlona, me gusta pensar que alguna vez se deje atrapar; sé que me equivoco, pero me gusta irme a dormir con ese sueño en la punta de la lengua.