miércoles, julio 29

Conversaciones (Parte 1 y 2)

Querida Sonrisa Linda...
Hoy nací de nuevo al medio día
pero a las ocho de la noche seguía medio muerto.

Ninguna enfermedad menos curable que la vida,
ningún dolor que no se calme con caricias.

Es casi medianoche y como el ave fénix
me quemo al renacer cuando te pienso.

Querida, no te alarmes ni me busques,
procura estar ahí cuando me encuentro.
Si me tocas es que sigo vivo...
Si me lees no puedo estar muerto...

Anoche supe que empezaba hacer tu ayer
y no te has dado cuenta todavía...
A ratos, la noche, casi no me duele.

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